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Las Sombras del Burro

Escrito Fri 06 Jul 2012

Una de las exposiciones de fotografía sin duda más interesante en la pasada 11ª Bienal de La Habana, fue la de Carlos Torres en la Galería-Taller "Babalú Ayé", titulada "Las Sombras del Burro" o "Sueño del 13 de Agosto de 1993".

Desde antes que lo conociera hace 16 años ya fotografiaba sombras, siluetas o proyecciones de objetos o personas provocando con su encuadre una reflexión o inquietud que puede ser interpretada de multiples formas, a veces sin sentido, confusas en muchas ocasiones intencionalmente por el título que se les ha dado y otras coincidiendo con la versión del fotógrafo. Creo que es muy interesante que trascriba el texto que acompaña a la exposición, pues forma parte de su riqueza, explicando el concepto y el porqué de estos "fantasmas".

Casi como un cuento el texto dice así: "Tus y sus sueños son sólo una parte de la realidad, y como tal, ignorarlo sería algo de nuestro cotidiano. Niños que juegan, se mueven y sonríen en el infierno, ignorándolo e ignorándonos mientras dibujan sus sueños y luego se lanzan; es sólo parte de la mezcla constante de pedazos de la vida que reproduciéndose forman nuestra propia memoria. Aunque en gran medida nos movemos en el cuestionamiento de la virtulidad de nuestra existencia, en ocasiones inclinamos la balanza hacia una realidad que conformamos dentro de nosotros mismos.

En una ocasión, oí un cuento donde alguién no tenía sombra. Me pareció un poco raro y traté de imaginarme la importancia de un asunto aparentemente inútil: tener o no tener nuestra sombra. Es casi un imposible y me reía siempre que venían estas ideas a mi mente. Hasta que en una ocasión-y lo afirmo- encontré una sombra, sin dueño, la estuve siguiendo durante toda una noche. Lo que más me inquietó fue que no estaba solo pues alguién me susurró _ y  esto lo tengo presente_ " cuidado es una de las Sombras del Burro". Esa noche después de andar, buscarla y hasta imaginarla, caí cansado...Luego desperté sólo, debajo del sol, dentro del carro de mi padre y creo recordar que la noche anterior no habíamos-entre toda la familia-logrado echarlo a andar. No recuerdo a mi hermana y aún hoy mi madre recuerda la escena. Después de estar un rato pensando, mirando la parte interior del techo del viejo Buick me incorporé con la rara idea de que no lo había soñado, que esto de alguna manera, había sucedido. Hasta que algún tiempo después encontré en mis negativos imágenes que no recordaba haber hecho jamás. Alguien había trampeado mi realidad con una sombra.

Aún no sé cuanta realidad hay en esta historia, ni si es parte de una "autotrampa"pasada o futura. Lo único tangible es lo que tengo hoy en esta serie de fotos, algunas, sostenidas con fuerza en la memoria; otras, fuera de la imagen. Son parte de mis realidades y hasta algo de sueños. Ahora sé que nadie imagina muy bien la consecuencia futura de nuestra presencia espiritual. Dédalo no calculó la consecuencia real de la caída de su querido hijo en la alegría al huir de Creta, ni que esta caída hubiera sido en Santiago de Cuba, nadie habló de su ascensión pues todos saben que nunca pudo ascender; que Icaro nunca ascendió a ninguna parte, pero la mañana siguiente él ya no estaba y nadie afirma que lo ha visto.

Me quedé solo por unas horas con su sombra transformada en bicicleta, de la misma forma que quizás Thomas ( David Hemmings) el seguro fotógrafo de "Blow up" perdió toda su valiosa realidad en sólo una noche o en un momento de ella, despertó sin sombras, sin imágenes, sólo con un sueño.

El burro se cansó de esperar y ella se había movido...".

La otra parte de la riqueza de la exposición es la técnica utilizada en parte de las obras: impresión en película octocromática con viraje en permanganato de potasio, poco usual, ofreciendo un aspecto de "vivido", logrando dar a la obra unos cuantos años de más, de este modo, hace más creíble la historia y te invita a ser soñador con ella...

Carlos y yo tuvimos la satisfacción de compartir esta exposición en Al Marge Espai dart, Jávea, en España en junio del año pasado. "Sus  Sombras del Burro" junto con "Las huella de la presencia", así se titulaba mi exposición. Sin saberlo y por separado trabajamos sobre la presencia en la obra, evidente o no...Pero la obra de Carlos viajó a Cuba, pues parte de ella se fotografió allí o...¿fué su sombra?

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