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Estados. Liudmila López Dominguez

Escrito Wed 28 Dec 2016

Entre tantos eventos que ofrecía La Habana para el fin de semana, lo comencé con la exposición de Liudmila López Dominguez “ Estados”, en la galería Victor Manuel, justo en la Plaza de la Catedral de La Habana.


Dicen que las buenas esencias se guardan en frascos pequeños, utilizo este símil para hablar de Liudmila, ya que la artista, “miniliud”, así se denomina en su correo electrónico, guarda tanto dentro de sí, tanta energía y tanto que contar . Tal y como dice Nelson Herrera Isla en el texto de la exposición,gran parte de su obra es autorreferencial, al igual que otras artistas de los años 90 en Cuba. Esta vez privilegia otras actitudes y comportamientos de la mujer, no sólo cubana, que le llegan como resultado de sus contactos directos con otros países, ya que Liudmila viaja mucho.

Conocí su obra como grabadora y pintora, de hecho hemos expuesto juntas, pero sobre todo destaca como escultora, expandiéndose últimamente. Recuerdo su locura preparando un gran proyecto para la pasada Bienal de La Habana en 2015 con la idea de construir un gran zapato en metal a escala urbana, instalada enfrente de su estudio y del malecón, justo en un solar que estuvo abandonado mucho tiempo y que gracias a este proyecto cobró vida y que tantos niños le agradecerán sus tardes de diversión por mucho tiempo.

A parte de una preocupación social, su obra muestra un interés histórico,por personajes como Martí o Maceo, un interés por la ciudad, mostrado con un zapato rascacielos en su modalidad americana, muestra su interés por la acción de escribir o dibujar, plasmado en la obra de lápices de colores de color rojo con inscripciones de una canción de Silvio Rodriguez y cómo no, su interés por la violencia, representándolo con un zapato donde la pistola sustituye metafóricamente al tacón. Estos conceptos casi siempre los trata desde la iconografía del zapato, aunque en esta ocasión una de las piezas protagónicas es un busto de mujer en acrílico rojo donde la falda se resuelve con fragmentos de un diario personal, grabados con láser en hojas de papel vegetal, es una obra diferente al resto, de hecho es la que la artista ha elegido para la invitación de la exposición.

Estas piezas pueden leerse y entenderse perfectamente así, o como un modelo para modelos mayores, como ocurre con el del la bienal. Lo que consigue Liudmila es interactuar con el espectador, sobre todo con las espectadoras, pero sin caer en un mundo feminista aunque haga una exaltación de lo femenino, pues lo hace de una forma poco superficial, recurriendo al cine, a la música, a la historia y a otras culturas, como vemos con la gran pieza del burka, sin ningún tipo de prejuicio, y eso es lo que le hará crecer…Eso y su pasión por crear, revolucionando a cualquiera que tiene a su alrededor.


La exposición se puede visitar hasta el 30 de Enero y con sorpresa segura!.


Más información Taller Babalú Ayé.


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